Cherie DeVaux: 152 años esperando que llegara ella

El sábado 3 de mayo de 2026, Cherie DeVaux se convirtió en la primera mujer en ganar el Kentucky Derby como entrenadora en 152 años de historia de la carrera.

152 años. Eso es lo primero que me impactó cuando leí la noticia.

No porque sea un número impresionante — aunque lo es. Sino porque detrás de ese número hay generaciones enteras de mujeres que estuvieron en ese mundo, que trabajaron en ese mundo, que lo amaron tanto como cualquier hombre que haya estado ahí — y que aun así no habían llegado hasta este punto.

Hasta que llegó ella.

No fue un plan. Fue una decisión detrás de otra

Cherie no llegó al mundo de los caballos con un plan maestro. Llegó porque necesitaba trabajo.

Estaba estudiando pre-medicina en la universidad cuando su madre le dijo que había un establo cerca donde podía empezar caminando caballos. Lo hizo. Y algo pasó en ese momento que cambió todo — no de golpe, sino despacio, como cambian las cosas que importan de verdad.

"Vi que podía montarlos", dijo después. Y dejó la pre-medicina.

Su consejera académica le preguntó si estaba segura. "Voy a ver cómo funciona", respondió Cherie. Esa frase me dice todo sobre cómo piensa esta mujer. No tenía certeza. Tenía curiosidad — y la disposición de actuar sobre esa curiosidad sin esperar garantías.

Trabajó más de una década como asistente. Aprendió. Observó. Se equivocó. Siguió. Y en 2017, cuando estaba en una encrucijada de carrera, fue su esposo quien la convenció de dar el paso que ella misma no se atrevía a dar: arrancar su propio establo.

"No lo creía", dijo ella después de ganar el Derby. "No creía que pudiera llegar hasta aquí."

Eso me parece lo más honesto y lo más humano de su historia. No es la versión de alguien que siempre supo que iba a llegar lejos. Es la versión de alguien que fue tomando decisiones — una detrás de otra — sin ver el destino completo desde el principio.

Ocho caballos y una apuesta en sí misma

En 2018 arrancó su propio establo con ocho caballos. Ocho. En una industria donde los establos grandes manejan cientos.

Algo que admiro profundamente de su forma de construir: decidió no crecer más allá de lo que podía manejar bien. Hoy tiene alrededor de 120 caballos — y ahí se detiene. "Soy una entrenadora de manos — necesito poder estar presente con cada uno", explicó. Eso no es limitación. Es criterio.

Su primer año ganó su primera carrera en el inicio número 29. No en el primero. No en el décimo. En el veintinueve. Y siguió.

En 2021 llegó su primera victoria en carreras de élite. En 2023 más que duplicó los ingresos de su establo. En 2024 ganó el Breeders' Cup Mile — uno de los eventos más importantes del mundo de las carreras. Y en 2026, con Golden Tempo, llegó al Kentucky Derby.

El caballo que salió último y llegó primero

Golden Tempo entró al Derby como un outsider de 23 a 1. Eso significa que casi nadie apostaba por él. Cuando arrancó la carrera, quedó en el último lugar — el décimo noveno de diecinueve caballos.

Y entonces pasó algo que es casi imposible de explicar si no lo viste: en la recta final, Golden Tempo empezó a moverse. A tejer entre los demás caballos. A ganar terreno donde parecía que no había terreno. Y cruzó la línea de llegada primero — por un cuello.

Cherie DeVaux lloró. Celebró con su esposo, su hermana, su hija, su sobrino. Y cuando le preguntaron qué sentía dijo algo que me quedó grabado: "Me alegra no tener que responder esa pregunta nunca más."

La pregunta que no tendrá que responder más es la de si una mujer puede ganar el Kentucky Derby como entrenadora. La respuesta ya existe. Tiene nombre y apellido.

Lo que me llevo de su historia

Cherie DeVaux no llegó al Kentucky Derby porque el camino fuera fácil o porque el mundo estuviera listo para recibirla. Llegó porque durante 22 años tomó decisiones — a veces sin creer en sí misma, a veces contra la corriente — y las sostuvo.

Me quedo con algo que dijo en la pista de Churchill Downs, rodeada de su familia, con las rosas en la mano: "Empecé mi carrera aquí hace 22 años como exercise rider. Y no hubiera creído que estaría aquí hoy."

Eso es exactamente lo que significa vivir para contarlo. No la historia perfecta donde todo estuvo claro desde el principio. La historia real, donde el destino se fue armando decision por decision, sin mapa completo, con dudas incluidas.

Y a veces, el caballo que sale último termina primero.

"Empecé mi carrera aquí hace 22 años como exercise rider. Y no hubiera creído que estaría aquí hoy."

Cherie DeVaux, Churchill Downs, 3 de mayo de 2026

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