Chien-Shiung Wu: la física que demostró que el universo estaba equivocado

Hay una ley de la física que en 1956 todo el mundo daba por verdadera. Los físicos la llamaban la Ley de Conservación de Paridad. Básicamente decía que las leyes del universo funcionan igual en cualquier dirección que el universo, en cierta forma, es simétrico.

Nadie la cuestionaba. Era un principio establecido.

Entonces llegaron dos físicos teóricos Lee y Yang con una pregunta incómoda: ¿y si esa ley no siempre se cumple? La publicaron como hipótesis. Y necesitaban que alguien la probara experimentalmente.

Chien-Shiung Wu dijo que sí.

Quién era Chien-Shiung Wu

Chien-Shiung Wu nació en Shanghai en 1912. Estudió física en China y llegó a Estados Unidos en 1936 para hacer su doctorado en Berkeley. Trabajó en el Proyecto Manhattan durante la Segunda Guerra Mundial fue ella quien resolvió un problema crítico en la producción de uranio que tenía paralizado el proyecto.

Era, para cuando Lee y Yang la buscaron, una de las experimentalistas más rigurosas del mundo. Sus colegas la llamaban 'la primera dama de la física'. Wu era conocida por su precisión extrema, por no publicar hasta estar completamente segura, por repetir los experimentos cuantas veces fueran necesarias. Si Wu publicaba un resultado, sus colegas sabían que había sido comprobado una y otra vez.

El experimento que cambió la física

Wu diseñó un experimento con cobalto-60 enfriado a temperaturas extremadamente bajas. La idea era observar en qué dirección emitía partículas beta durante la desintegración radioactiva. Si la paridad se conservaba, las partículas deberían emitirse simétricamente en ambas direcciones por igual.

No fue así.

Las partículas tenían una dirección preferida. El universo, en ese nivel subatómico, no era simétrico. La Ley de Conservación de Paridad estaba incompleta.

Wu lo anunció en 1957. Wolfgang Pauli, uno de los físicos más importantes de la época, había apostado que la paridad no se violaría. Cuando supo los resultados dijo: 'Esto no puede ser verdad.' Luego tuvo que admitir que lo era.

El Nobel que no llegó y lo que eso dice

En 1957, Lee y Yang recibieron el Premio Nobel de Física por su trabajo teórico sobre la violación de paridad. Chien-Shiung Wu quien diseñó y ejecutó el experimento que lo demostró no fue incluida.

Fue nominada al Nobel 23 veces a lo largo de su carrera. Nunca lo ganó.

No lo cuento como victimismo. Lo cuento porque es un dato relevante sobre cómo funciona el reconocimiento y porque lo más interesante de la historia de Wu no es la injusticia. Es lo que hizo a pesar de ella.

Siguió trabajando. En 1978 recibió el primer Premio Wolf de Física. En 1975 fue la primera mujer elegida presidenta de la Sociedad Americana de Física. La evidencia terminó sosteniéndose sola.

Lo que me queda de su historia

Chien-Shiung Wu demostró algo que iba contra lo que todos creían con datos, con precisión, con un experimento que otros reprodujeron y confirmaron.

Eso requiere confiar en tu trabajo cuando contradice lo establecido. Cuando el consenso dice una cosa y tus datos dicen otra. Cuando la pregunta incómoda tiene una respuesta que nadie quiere escuchar.

Wu confió en sus datos. Y sus datos tenían razón.

En el emprendimiento pasa algo parecido con más frecuencia de lo que reconocemos: los datos de tu propio negocio te dicen algo diferente a lo que dice el consenso de tu industria. La habilidad de confiar en esa evidencia sin arrogancia, pero sin dudar por dudar es exactamente lo que Wu demostró en el laboratorio.

Wu confió en sus datos cuando contradecían lo que todos daban por verdadero. Sus datos tenían razón. Eso también es una habilidad que se puede desarrollar.

Escrito por Patricia Caguana










Siguiente
Siguiente

Frida Kahlo: lo que nadie te dice sobre cómo construyó su obra